lunes, 18 de abril de 2016

PRINCIPIOS RECTORES DEL DERECHO AMBIENTAL

Según Varguita, C. (s.f.) dice que: “El Derecho Ambiental es un instrumento rector que tiene como propósito regular, dirigir, prohibir o autorizar actos y hechos derivados de los hombres. Para ello utiliza ciertos instrumentos de control y se apega al uso de numerosos principios, los cuales le rigen y guían en todas sus manifestaciones.

Según Decreto Número 7-2013 del Congreso de la República de Guatemala en el Capítulo II, Principios Rectores en el artículo 6. “Los principios contenidos en la Constitución Política de la República de Guatemala y tratados internacionales ratificados por el Estado de Guatemala en materia ambiental, los siguientes constituyen los principios rectores de la presente ley, que deben ser observados por todos los entes al momento de tomar decisiones y actuar en sus respectivos ámbitos de competencia”. 

Los Principios Rectores en el Artículo 6. Dice así: 

a)      In dubio, Pro Natura: Principio de acción en beneficio del ambiente y naturaleza que obliga a que ante la duda que una acción u omisión pueda afectar el ambiente o los recursos naturales, las decisiones que se tomen deben ser en el sentido de protegerlos.
b) Precaución. Se tomarán medidas de precaución para prever, prevenir o reducir al mínimo las causas del cambio climático y mitigar sus efectos adversos. Cuando haya amenaza de daño grave o irreversible. No debería utilizarse la falta de total certidumbre científica como razón para posponer tales medidas.
c) Quien contamina paga y rehabilita: Principio que obliga a que una vez establecido el daño causado, el responsable está obligado a resarcirlo. La persona individual o jurídica responsable de la contaminación está obligada a cargar con los costos del resarcimiento y la rehabilitación, teniendo en cuenta el interés público.
d) Integralidad: Considerar la pertinencia cultural y étnica, así como la perspectiva de género, en el diseño de planes, programas y acciones.


e) Identidad cultural: Identificar y promover aquellas prácticas tradicionales y ancestrales para el uso y manejo de los recursos naturales que son apropiadas que contribuyen a la adaptación, a los impactos del cambio climático y la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero.



f) Capacidad de soporte: No sobrepasar los límites de la capacidad de carga de los ecosistemas.
g) Participación: Incluir la participación más amplia de ciudadanos y organizaciones, incluyendo la de los distintos pueblos en el diseño y de planes programas y acciones en el tema de cambio climático.

Es importante tomar en cuenta algunos principios ancestrales sobre el medio ambiente.
Según Flor Society (2014) Principios orientadores en la gestión de los saberes ancestrales:
a) Visión unitaria y armonía universal.
Para las Nacionalidades y Pueblos indígenas, el mundo es una eterna y armoniosa unidad, sin principio ni fin, donde todo lo que en él vive y existe se interrelaciona, influyendo mutuamente. En esos términos podemos decir que no estamos solos, convivimos y compartimos armoniosamente con nuestros hermanos, animales, plantas y minerales el mismo espacio, por lo que es nuestro deber cuidar y proteger todo el planeta. Asimismo, gozamos de un mismo territorio donde compartimos los más bellos paisajes, como son nuestras cascadas, nuestros lagos y cerros tutelares, los cuales están protegidos por la gran madre gestora de la vida.

b) Armonía runa – ser humano y naturaleza
El runa está determinado por códigos de comportamiento transmitidos de generación en generación, siendo los principales: un solo pensamiento, un solo corazón y una sola fuerza. En la relación con la naturaleza, el runa tiene una vinculación íntima con los calendarios: agroecológico y astronómico. Estas orientaciones permitieron regular y calcular las actividades de la cacería, pesca, recolección y exploración interna de la selva en el caso de la Amazonía; en los Andes, con tales calendarios, los pueblos y nacionalidades indígenas orientan las actividades de la preparación del suelo, para la siembra, y cosecha.

c) Reciprocidad
La reciprocidad fomenta sistemas de intercambio equilibrados que sustentan la supervivencia de las comunidades en base a la producción agrícola, sabidurías, conocimientos, y simbologías, las cuales generan acciones y sentimientos dentro de un tejido comunitario. Estas prácticas milenarias aportan al mundo el secreto de la producción comunitaria y desafían el modo de producción capitalista en su fundamento.

d) Redistribución
Sus prácticas difieren del pensamiento occidental; en las comunidades la redistribución marca un sentido de solidaridad humana mutua en el que las familias, nucleares y ampliadas, comparten lo que tienen y no necesariamente solo bienes materiales sino también los espirituales; esta práctica confronta al pensamiento occidental en el que la redistribución es aplicada en función del excedente.

e) La minga comunitaria
La esencia de la convivencia y trabajo comunitario ancestral se expresa en la familia y la comunidad, y no solamente alude al territorio, sino que también se refiere a la cultura, identidad, cosmovisión, y relaciones de parentesco. Esta práctica pone en evidencia la distribución de roles, y no jerarquías, en las actividades comunitarias.

Comentario
Actualmente, las presiones sociales y medioambientales externas, la invasión de los modos de vida modernos debilitan la preservación de la naturaleza. Además, la aplicación de políticas de mercado homogéneos, afecta en la preservación, protección y manejo de los conocimientos ancestrales y la cultura misma de los pueblos y comunidades. El peligro de pérdida del medio tradicional de transmisión de saberes y conocimientos, debido la aculturación, por apropiaciones indebidas por las culturas occidentales; en efecto, muchas prácticas tradicionales, creencias y conocimientos se han perdido y están en proceso de extinción. Es emergente dar importancia a valorar y preservar los saberes y conocimientos que poseen los ancianos de las comunidades y pueblos indígenas del mundo.
Es importante unificar  los principios decretados por el Congreso de la República de Guatemala con los principios ancestrales, para juntos se logre  la preservación y protección de los recursos naturales.  

Referencias Bibliográficas
Congreso de la República de Guatemala, (Decreto Número 7-2013) Capítulo II, 
              Principios Rectores.
Flor Society (2014) Conocimientos tradicionales y ancestrales. 
              Recuperado de https://floksociety.co-ment.com/text/2AJgGaYbiXv/view/
Varguita, C. (s.f.)  Derecho Ambiental – Principios Rectores del Derecho 
              Ambiental. Recuperado de http://www.gacetajudicial.com.do/derecho-                                     ambiental/principios-rectores- derecho-ambiental1.html

domingo, 17 de abril de 2016

TIPOS DE VULNERABILIDAD Y CAMBIO CLIMÁTICO

Según Wilches (1998) citado por Chavarro,  M. (2008) menciona que la vulnerabilidad está claramente determinada por una serie de factores definidos así: 


Factores Ambientales: son aquellos que se relacionan con la manera cómo una comunidad determinada “explota” los elementos de su entorno, debilitándose a sí misma y debilitando a los ecosistemas en su capacidad para absorber sin traumatismos los fenómenos de la naturaleza.


Factores físicos: tienen que ver, entre otros aspectos, con la ubicación física de los asentamientos o con las calidades y condiciones técnicas-materiales de ocupación o aprovechamiento del ambiente y sus recursos.




Factores económicos: se refieren tanto a la ausencia de recursos económicos de los miembros de una comunidad (que obliga, por ejemplo, a invadir zonas de amenaza o a construir sin la técnica a los materiales adecuados), como la mala utilización de los recursos disponibles para una correcta gestión del riesgo. La pobreza es quizás la principal causa de vulnerabilidad.


Factores sociales: se refieren a un conjunto de relaciones, comportamientos, creencias, formas de organización (institucional y comunitaria) y maneras de actuar de las personas y las comunidades que las coloca en condiciones de mayor o menor exposición. Estos factores pueden ser una combinación de elementos políticos ideológicos, culturales, educativos, institucionales y organizativos.





El cambio climático ha comenzado ya, a lo largo del último siglo, la temperatura media del último siglo, la temperatura media del planeta ha aumentado en 0,6 oC. A nivel mundial, los cinco años más cálidos desde que se conservan registros (es decir, desde alrededor de 1860, momento en que empieza a disponerse de instrumentos capaces de medir las temperaturas con suficiente precisión) han sido por este orden: 1998, 2002, 2003, 2004, y 2001. La tendencia al calentamiento se debe a la creciente cantidad de gases de efecto invernadero emitida por las actividades humanas. Los climatólogos prevén que esta tendencia se acelere, aumentado la temperatura media del planeta entre 1,4 oC y 5,8 oC de aquí a 2100, y las temperaturas en Europa (Comisión Europea, 2006)


Según Moreno A. (s.f.) que: La proyección del clima futuro supone importantes impactos en los ecosistemas, en los grupos sociales y en la economía, amenazando en una proporción mayor a los más pobres, que son quienes tienen una menor capacidad de reacción y adaptación. Por ello, los impactos del cambio climático son muy injustos para con quienes han tenido poco que ver con la generación del problema. La gestión del riesgo ante el cambio climático exige considerar no sólo la amenaza del calentamiento o las alteraciones en el ciclo hidrológico, sino también la vulnerabilidad actual y futura de los países.


Las amenazas climáticas debido al aumento de los gases de efecto invernadero son cada vez mayores. Se estima que para el año 2100, en el escenario pesimista, a nivel global se aumentará la concentración del CO2 atmosférico en un 350% frente a la época preindustrial. En este escenario el aumento de la temperatura media del aire y los cambios en otras variables del clima serían bastante marcados; enfermedades infecciosas, erosión de playas, inundaciones, perdida de hábitats y especies, escasez de agua, descomposición de bosques, sequías.  (Chavarro et al., 2008)

Mirando hacia el futuro
La Unión Europea está convencida de que podemos reducir nuestra producción de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, conseguir que siga mejorando la calidad de vida. No son dos objetivos incompatibles. Pero para ello será necesario modificar nuestra manera de vivir y de producir y usar la energía. Los líderes europeos se han puesto de acuerdo en que no puede permitirse que las temperaturas mundiales aumenten más de 2 oC por encima de los niveles preindustriales, ya que, de hacerlo, se incrementarían enormemente en el mundo los riesgos de escasez en el suministro de agua y alimentos y de catástrofes medioambientales. (Comisión Europea et al., 2006)

Según el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Mandato de ley (Decreto 7-2013),  medidas de mitigación:
ü   Desarrollo de proyectos para la reducción de emisiones de Gases de Efecto de Invernadero.
ü Proyectos de mercado de carbono
ü Normativa para regular las emisiones del transporte público y privado
ü Normativa de incentivos fiscales y subsidios enfocados al uso de energías limpia para transporte público y privado.


COMENTARIO PERSONAL
El factor altamente determinante en la vulnerabilidad de una población es el económico. La pobreza puede ser la generadora de muchos de los demás factores que se conjugan para incrementar la vulnerabilidad, el hecho de que las comunidades más pobres se localicen en zonas de alto riesgo, tenga una baja resiliencia porque no tienen cómo prepararse de forma adecuada, no tengan otro lugar a donde ir y no tengan recursos para reemplazarse a otro lugar.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Chavarro, M. (2008) Preparándose para el Futuro.  Amenazas, riesgos, vulnerabilidad y                     adaptación frente al cambio climático ISBN: 978-958-98840-1-0 

Comisión Europea, Dirección General de Medio Ambiente (2006) El cambio climático. ISBN              92-894-8911-1. www.europea.eu.int/ecolabel

Moreno A. (s.f.) Impactos sociales del cambio climático en México Recuperado de                https://books.google.com.gt/books?     id=fIvthGD0Ze0C&pg=PA21&dq=Tipos+de+vulnerabilidad+y+cambio+clim%C3%A1tico&hl    =es&sa=X&ved=0ahUKEwj

Rivera, J. (2013) Coordinador Unidad de Cambio Climático –Ministerio de Ambiente y                          Recursos Naturales



lunes, 11 de abril de 2016

LAS AMENAZAS

Las amenazas de origen natural, socionatural  y antrópicas o inducidas

Según, TRIPOD (s.f.) Las amenazas naturales son aquellos elementos del medio ambiente que son peligrosos al hombre y que están causados por fuerzas de la naturaleza.  Para efectos de desastre amenaza se refiere específicamente a todos los fenómenos atmosféricos, hidrológicos, geológicos (sísmicos y volcánicos), y a los incendios por su ubicación, severidad, y frecuencia, tienen el potencial de afectar adversamente al ser humano, sus estructuras y actividades. Pese al término “natural” una amenaza tiene elementos de participación humana.  Por ejemplo un evento físico como la erupción volcánica que no afecta al ser humano, es un fenómeno natural y no una amenaza natural.  Un fenómeno natural que ocurre en regiones pobladas es un evento peligroso.  Un evento peligroso que causa fatalidades o serios daños más allá de la capacidad de respuesta es un desastre natural.  Un desastre no es un proceso exclusivamente natural, si no es un evento natural que ocurre en lugares donde hay actividades humanas.
Amenazas que afectan al ser humano, por categorías físicas:

Amenazas con características hidrológicas: inundaciones, sequías, erosión, sedimentación, desbordamiento de ríos y ola ciclónicos







Ciclones


Amenazas con características atmosféricas: granizo, huracanes, incendios tornados y tormentas tropicales








Huracán


Amenazas con características sísmicas: fallas geológicas, temblores y dispersiones laterales y tsunamis.





                    

                                                                                                                                 
 Fallas geológicas


Amenazas con características volcánicas: tefra (cenizas), gases, flujo de lava, explosiones laterales y flujo piroclástico









Flujo piroclástico



     Amenazas con características incendios: Matorrales, bosques y pastizales 





                                                                                              



Incendios de bosques





Tragedia en el Cambray II, Santa Catarina Pinula. Guatemala Centro América


Otras con características hidrológicas y geológicas: deslizamientos, suelos expansivos, desprendimientos de roca, deslizamientos submarinos y hundimiento de tierra   


Las amenazas es un peligro latente que representa la posible manifestación dentro de un período de tiempo de un fenómeno peligroso de origen natural, tecnológico o provocado por el hombre, que puede producir efectos adversos en las personas, los bienes y servicios y el ambiente.  (Estudios del peligro, Capítulo 4: Amenazas Naturales y Antrópicas)


Un sismo o terremoto es un fenómeno causado por la súbita liberación de energía de las fuerzas elásticas que se acumulan lentamente a lo largo de una falla dentro de la corteza terrestre.


Los sucesos de origen tectónico como los sismos, las erupciones volcánicas, los tsunami o maremotos y las grandes deformaciones del suelo causadas por licuefacción. También se clasifican dentro de esta tipología los fenómenos de remoción en masa, donde se pueden mencionar la caída o volcamiento de rocas, los deslizamientos, reptaciones, flujos de escombros o deslaves y avanchadas y hundimientos. Estos eventos ocurren bajo una amplia gama de condiciones: en terrenos con pendiente pronunciada, en roca firme, en sedimentos no consolidados, en rellenos y acumulaciones de residuos.
(Fenómenos geodinámicas – Sismos, Capítulo 4: Amenazas Naturales y Antrópicas).


Terroristas

Los sucesos que pueden ser provocados accidental o intencionalmente por el ser humano. Accidentes en zonas de afluencia masiva de personas o situaciones de pánico son ejemplos de sucesos antropogénicos. Eventos tales como guerras, acciones terroristas, vandalismo y en general conflictos civiles y militares violentos son también situaciones que significan una amenaza o peligro para la población. (Sucesos antropogénicos y conflictos, capítulo 4: Amenazas Naturales y Antrópicas)





Entre los dos grupos de sucesos, de origen natural y antrópico hay un amplio espectro de fenómenos como las hambrunas, las inundaciones, los incendios forestales, los fenómenos de remoción en masa (deslizamientos), etc., los cuales pueden ser causados por la combinación de factores naturales y humanos o por la influencia negativa del hombre sobre la naturaleza. (Combinación de fenómenos, Capítulo 4: (Amenazas Naturales y Antrópicas)


Centroamérica constituye una de las regiones del contiene americano más propensas a los desastres naturales. De acuerdo con la información registrada por la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero, la región sufrió entre 1960 y 1992, 1975 eventos denominados “desastres”   La vulnerabilidad del istmo centroamericano a amenazas ambientales y a posibles desastres, es producto de un medio físico altamente inestable que interactúa con estructuras económicas y grupos poblacionales vulnerables. Ubicada en la intersección de cinco placas tectónicas principales (Norteamericana, Cocos, Caribe, Nazca y Panameño); cruzada por numerosos sistemas activos de fallas locales y regionales y Conos volcánica, huracanes, inundaciones y lluvias torrenciales, sequía, intenso oleaje y deslizamientos. (Lavell, A. 1997)
La inestabilidad de pendientes en áreas urbanas y rurales, combinado con la filtración pluvial, aumenta rápidamente el potencial para deslizamiento. El potencial de inundaciones también se incrementa debido a la creciente tendencia a depositar desechos sólidos en los ríos, lo cual, junto con desperdicios forestales, bloquea los canales y conduce al peligro de inundaciones violentas y rápidas.

Según el Perfil Ambiental de Guatemala, (2005), el departamento con mayor longitud de fallas es Alta Verapaz y a continuación Petén; es importante ver que hay departamentos como Quiché e Izabal que poseen una gran longitud de Grandes Fallas que han dado origen a violentos movimientos sísmicos.


Referencias Bibliográfica

Amenazas Naturales y Antrópicas. Capítulo 4

Lavell, A. (1997) Viviendo en riesgo. Comunidades vulnerables y prevención de desastres en América Latina. Flacso

Perfil Ambiental de Guatemala (2005) Amenazas al Ambiente y vulnerabilidad  social en Guatemala.  publicación. ISBN: 99922-817-4-X

TRIPOD (s.f.) amenazas Naturales –Tripod. Recuperado de http://ipmd.tripod.com/id31.html